¿Para qué sirve un convertidor de tinta?

Cuando pensamos en una pluma estilográfica y en cómo cargarla de tinta (o sea, no es de las que hay que mojar en tintero, sino de las que tienen un depósito dentro, lo que sin duda resulta más práctico), seguramente pensaremos en poner la tinta que viene en cartuchos. Es la opción por defecto y la más habitual.

Pero hay una posibilidad extra: usar tu propia tinta. No me refiero a la que puedas fabricar tú mismo, que aquí poca gente tiene calamares vivos en casa, sino a tinta que puede comprarse en botellas. Y para estos casos existen unos accesorios llamados conversores.

¿Cómo funcionan? Básicamente son una jeringuilla que puede encajarse en en el mismo sitio donde pondríamos el cartuchillo de la tinta. Cuando se vacía simplemente lo rellenamos con la tinta que nos apetezca y a funcionar.

¿Qué ventajas tiene? La principal, la económica. Comprar la tinta en botes es muchas veces más barato que comprarla en cartuchos desechables. Por ejemplo, Pelikan vende los botes de tinta de 30 mililitros por poco dinero cada uno en Amazon. Esto da para muchos: pensad que cada cartucho de tinta Lamy tiene apenas 1,4 mililitros de tinta.

Esto también permite utilizar tintas de cualquier fabricante, y no únicamente las compatibles con nuestra pluma (te estoy mirando a ti, Lamy, por usar tamaños que no son estándar).

Además podemos mezclar tintas si queremos probar a crear nuestro propio color. Lo único malo es que debemos ser mucho más cuidadosos: la tinta, bueno, mancha, y al final si somos un poco manazas podemos tener un percance complicado de limpiar. Pero bueno, incluso esto podríamos considerar que es parte del encanto de usar tinta.

¿Cómo se usa un convertidor de tinta?

El funcionamiento es bastante simple. Un convertidor de tinta es, esencialmente, una jeringuilla especial. Lo que hay que hacer es absorber tinta del tintero de alguna manera.

El procedimiento es tal que así:

  1. Ponemos el convertidor en nuestra pluma, y nos aseguramos de que quede firme y bien colocado.
  2. Introducimos la punta de la pluma (el plumín, vaya) en el tintero.
  3. Giramos la parte superior para que suba, y por tanto, para que absorba la tinta.
  4. Si queda aire, expulsamos la tinta girando la parte superior en sentido contrario y la volvemos a absorber.
  5. Expulsamos un par de gotas de tinta girando la parte superior en sentido contrario, y cerramos el tintero (importante).
  6. Limpiamos con papel absorbente el plumín. Y montamos la pluma para que quede ya lista para escribir.

¿Qué convertidor de tinta comprar?

La respuesta es muy rápida: hay muchas opciones si tenéis una pluma estilográfica estándar, y pocas si tenéis una Lamy.

Para estilográfica estándar me gusta este, que tiene capacidad para dos cartuchos de tinta y cuesta solo 6€. Tenéis esta opción de Pelikan también.

Si tenéis Lamy, deberéis comprar un convertidor de tinta Lamy sí o sí. El pack de 5 o una por una.

Imagen por 4season_santa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *