Desterremos mitos: un bullet journal no tiene que ser “cuqui”

En algunas ocasiones me he encontrado con gente que no se anima a comenzar su bullet journal porque todas las imágenes que ve por ahí son de bullet journal ”cuquis”, llenos de lettering, de dibujos bonitos y de hermosas caligrafías. Y claro, me decían que si tenían que dedicarle más tiempo al bullet journal que el tiempo que aplicar este método les fuera a ahorrar, que no le merecía la pena.

Por eso, desde aquí, quiero hacer un alegato: un bullet journal no tiene que ser cuqui. Un bullet journal tiene que ser como su usuario quiera que sea. Y sobre todo tiene que ser útil: si deja de serlo, no merece la pena y es mejor que busquéis otros métodos de organización. O que contratéis una secretaria, lo que tengáis más a mano.

Os sugiero que os grabéis una frase en la cabeza:

Mi bullet journal es para mí, no para publicarlo en Instagram o en Pinterest.

(Eso también os debería animar a aceptar la imperfecciíon, pero eso es un tema que ya trataremos en otro post con más calma.)

El caso es que vuestro bullet journal tiene que ser eficaz para vosotros, y tiene que serviros en vuestro día a día. Tiene que tener sitio para albergar toda la información que vosotros queráis que albergue, y tiene que hacerlo además de una forma que sea clara y que tenga sentido para vosotros.

Os pongo un ejemplo. A mí me gusta registrar ciertos hábitos de mi rutina diaria, como por ejemplo llamar a mi familia (vivo en otra ciudad). Y me gusta poder comprobar de un vistazo qué días he cumplido con ese hábito y qué días no, o dicho de otra forma, cómo de bien me he adherido a esa rutina diaria.

Podría hacer una página con un dibujo precioso con forma de teléfono móvil e ir coloreando de verde zonas con los días en los que llamé, y de rojo zonas con los días en que se me olvidó hacerlo. Pero para mí no es práctico, y prefiero simplemente tener una tabla donde voy rellenando cuadritos los días que llamé. Es mucho menos cuqui pero a mí me sirve más, y me cuesta menos trabajo y tiempo. Y como mi bullet journal es para mí y no para lucirlo, me quedo con mi forma.

Por ello os recomiendo muy fuerte que, si queréis hacer un bullet journal cuqui, hacedlo, pero si no queréis hacerlo así, no pasa nada, hacedlo de la manera que mejor os parezca. Y podéis ir cambiando la manera incluso a medida que pasáis páginas. Es una de las cualidades maravillosas del bullet journal: que es totalmente flexible y podéis hacerlo como mejor os vaya cuadrando a lo largo del año.

Imagen de Stephen Oldham

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